Participación de la Familia:

La muerte puede producir bruscos desequilibrios al interior de la familia. De acuerdo a la estructura de cada integrante de la familia y/o del sistema en su conjunto, se puede facilitar o dificultar el paso de la crisis del duelo al crecimiento en el dolor. Considerando las profundas tensiones que la realidad de un duelo genera, Clínica Familia, centra sus esfuerzos en potenciar y promover el rol prioritario e irremplazable de la familia, brindando para ello diversas herramientas en el área de la prevención y de la asistencia familiar.

“En todas las intervenciones se estimula siempre el apoyo familiar al enfermo. Cuando los pacientes experimentan esta acogida y solidaridad de sus familias, manifiestan espontáneamente el bienestar que sienten y ayudan a otros en el mismo sentido…”

Requisitos de Hospitalización para los pacientes y sus familias:

  1. Previo al ingreso del paciente a la Clínica, se establece un primer contacto con la familia y el enfermo para confirmar que todos estén de acuerdo con el ingreso.

    En un primer contacto se le entrega al paciente y a su familia información sobre el servicio que da la clínica y la importancia de su participación.

  2. Al ingreso del paciente se realiza inmediatamente un encuentro familiar con todos los integrantes de la familia, cuyo objetivo es dar un espacio para el diálogo, facilitar la expresión de sentimientos y la elaboración de las dificultades y el dolor. En el que se les anima a encontrar un sentido positivo en el dolor y prepararse para enfrentar la muerte.
  3. Durante la hospitalización:

    - La familia puede permanecer las 24 horas con el enfermo (en caso de ausencia, se ubican los familiares más cercanos). Se busca que la familia participe activamente y aprenda los cuidados que requiere el enfermo.

    - Si no se observa buena comunión entre el enfermo y los familiares más cercanos, se realiza un segundo encuentro familiar. Si se detecta en algún integrante de la familia trastornos de salud, se derivan o se ofrece apoyo profesional de salud física, mental y espiritual.

    - El enfermo recibe asistencia sicológica e espiritual para ayudarlo a expresar y a elaborar las sus dificultades, siempre con el fin de buscar el perdón y la reconciliación con Dios, consigo mismo y los demás.

    (Siempre se permite a la familia permanecer dentro de la habitación junto al enfermo, para que ésta participe y aprenda los cuidados que requiere el enfermo)

    Si se detecta en algún integrante de la familia trastornos de salud, se derivan o se ofrece apoyo profesional de salud física, mental y espiritual. ?
  4. Egreso por fallecimiento

    Se asesora a la familia en la organización previa de los servicios funerarios.

    La enfermera de turno, junto a parte del equipo que ha acompañado al enfermo y su familia, realizan un responso en el que se da un mensaje a la familia reforzando los aspectos más relevantes en el proceso familiar en relación al fallecido.

    Posterior al fallecimiento se realiza un seguimiento a la familia ya sea a través de una visita en el domicilio, asistencia psicológica en Clínica Familia, o compañía en el proceso de duelo.

    El primer Domingo de cada mes se celebra la Santa Misa en la Capilla de la Clínica-Familia, la que se ofrece especialmente por los fallecidos del mes y sus familiares, a quienes se les invita a un encuentro de Pastoral Familiar de apoyo al duelo que están viviendo.
  5. Egreso por alta:

    Siempre es mejor para nosotros que el enfermo, mientras así lo deseé, permanezca en su hogar junto a los suyos y viva su enfermedad en el núcleo íntimo de su familia.

    Por eso cuando el paciente y sus familiares optan por volver a su hogar (ya sea por alguna mejoría, por deseos de fallecer en la casa o porque la familia desea cuidarlo en el hogar) se continúa la intervención de apoyo al enfermo y la familia desde la asistencia domiciliaria o a través del programa Medicina Paliativa en el hogar.

    En este sentido, siempre es mejor para nosotros que el enfermo, mientras así lo deseé, permanezca en su hogar junto a los suyos y viva su enfermedad en el núcleo íntimo de su familia.